13/1/12

Semana en Lineas (12)





Amy estaba sentada fuera del despacho de la Madre Superiora, otra vez. Desde ahí se escuchaban perfectamente los gritos de su mamá, de la madre de Yoli y de la directora. No auguraba nada bueno para ella.






Muy despacio, con sumo cuidado, me acerqué a él, más temerosa de asustarlo que del hocico teñido de escarlata o de los dientes que se ocultaba. Alzó las orejas como queriendo reconocer mi presencia, pero no se movió. Me acuclillé y dejé el trozo de carne en el suelo, a mi lado. Él se estremeció al oírlo caer. Estaba tan cerca que podía percibir su punzante olor y notar la calidez de su aliento.

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